-Siempre tienes la opción de contemplar algo que deseas, o algo que no deseas. Cuando contemplas algo que deseas, por el simple hecho de mirarlo, empiezas a vibrar junto con esa persona o cosa. Te asemejas a esa persona o cosa.
+¿Te refieres a que por el mero hecho de observar a una persona mala, me convierto también en mala?
- No exactamente, pero veo que empiezas a captarlo. Imagina un tablero de tu cama.
+Un tablero de lucecitas?
-Si. Un tablero con un millar de lucecitas, como las lucecitas de un arbol de navidad, que sobresalen del tablero. Un mar de luces, Miles de luces, y tú eres una de ellas. Cuando prestas atención a algo, por el mero hecho de prestarle atención, tu luz en el tablero se enciende y, en ese momento, todas las otras luces en el tablero se encienden también. Esas luces encendidas representan tu mundo. Son las personas y las experiencias a las que ahora tienes acceso.
Tu tare no consiste en buscar el lugar perfecto en el que solo existan las cosas que deseas. Tu tarea consiste en buscar las cosas que deseas en todos los lugares.
Cuando ves cosas que no te gustan y piensas en ellas y hablas sobre ellas, acabas pareciendote a ellas, y en todas partes verás esas mismas cosas.
Por regla general, las personas piensan que en primer lugar deben buscar las circunstancias perfectas, y cuando las han hallado, pueden reaccionar sintiéndose felices. Pero eso les causa una gran angustia, porque enseguida descubren que no pueden controlar las circunstancias. Has empezado a darte cuenta de que no estás aqui para buscar las circunstancias perfecta. Estás aqui para elegir las cosas que deseas apreciar, para atraer a las circunstancias perfectas
No es tan complicado como parece, las personas lo complican al tratar de hallar un sentido a las circunstancias que les rodean. Si tratas de descifrar como se crea cada circunstancia , o si las circunstancias son adecuadas, acabas hecho un lio. Si tratas de averiguar esas cosas, terminas enloqueciendo.




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