miércoles, 30 de noviembre de 2011

La vida es una constante toma de decisiones. o

Desde el momento en el que nos levatntamos cada día, tomamos decisiones. Decicimos pornernos el vestido rojo y dejamos en el armario los pantalones grises, cogemos el autobús en la parada del parque y no en la de la esquina, nos sentamos en la tercera fila de la izquierda, hablamos con el, pero no escuchamos a ella,...

A pesar de ser conscientes de la cantidad de decisones que somos capaces de tomar en media hora, somos incosncientes de la cantidad de cosas podrían cambiar por el simple hecho de tomar un camino y no otro. Solo cuando se trata de grandes decisiones es cuando tenemos miedo, miedo de equivocarnos y no elegir bien.

Pero en verdad, no entiendo este sentimiento de mieno que tenemos las personas ante el hecho de tomar grandes decisiones. Solo tenemos miedo cuando creemos que una decisión va a camiar nuestras vidas, pero en realidad, son esas pequeñas decisiones ,que las personas no apreciamos como tales, las que mayores cambios conllevan.




martes, 29 de noviembre de 2011

Mea culpa


Cuando algo sale mal lo primero que hacemos es buscar culpables. No somos capaces de encontrar una solución al problema y nos ofuscamos tanto en saber quien es responsable de nuestros males que muchas veces pasamos por alto que podemos ser nosotros mismos los causantes de ellos.

Muchas veces creemos que las cosas han cambiado por culpa de los demás, pero lo cierto es que si queremos buscar culpables debemos empezar por nosotros mismos. Al considerarnos culpables, sabemos que el poder de cambiar la situación está en nosotros y no en terceras personas.

Considerando culpables a otros lo único que hacemos es quitarnos un peso de encima y depositar todo en otras peronas , y lo que de verdad tenemos que hacer es buscar nuestras propias soluciones a nuestros propios problemas.

lunes, 28 de noviembre de 2011

No tenemos destino.



Queremos conseguirlo todo, ser los mejores, concoer a las personas más buenas, tener el mejor puesto de trabajo, matricula de honor, la pareja ideal,... Pero todo esto es imposible si no nos marcamos un destino final, un objetivo al que queremos llegar con todo lo que hay en su camino.

Sin ese objetivo identificado dificilmente sabremos escoger a las mejores personas con las que queremos llegar a el. A lo largo de los años mucha gente entrará en nuestras vidas y somos nosotros los que tenemos la varita magica para elegir quien se queda y quien se va. Pero si no tenemos un objetivo al que dirigirnos, dificilmente sabremos si hemos dejado escapar al que habria sido nuestro compañero ideal en la busqueda de esa felicidad personal, o si por el contrario, estamos caminando por el camino erroneo conducidos por alguien que creíamos que era indispensable en nuestras vidas.

Pero para conocer nuestro objetivo, tenemos que hacer un alto en el camino, pararnos a pensar que queremos. Porque a veces es mejor pararse y retroceder que seguir caminando por un camino que jamás nos llevará a ningún sitio.

La gente tenemos miedo, miedo de que al retroceder perdamos el tiempo, pero ¿de que sirve continuar esforzandonos si nisiquiera sabemos si estamos en el camino correcto?

Corremos por un camino jamás cuestionado, nos apresuramos en llegar los primeros, pero no sabemos a dónde vamos, simplememente corremos para ganar, pero en esa carrera a ninguna parte puede que seamos nosotros los que acabemos perdidos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Hay cosas que uno no puede hacer solo, discutir, subirse y sujetar una escalera a la vez, o doblar una sábana de esas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De echo hay parejas que acaban convirtiéndose en trios, parejas que se van quedando sin pareja y que no se puede evitar el miedo a no estar a la altura, hay parejas que son imposibles por definición, por historia y por física, aunque no por química, o parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia, familias donde en algun momento hubo una pareja, parejas que fueron en algun momento y ya no són nada, y eso es lo que mas miedo da en la vida, cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea la primera sensación que se tiene es de pánico, miedo al cambio, a la perdida de control sobre nuestras vidas, un miedo a estar solo, pero cuando se llega a esa soledad, uno se da cuenta de que la ruptura, puede llevarnos a un lugar mejor, hoy es el primer dia del resto de mi vida, porque desde hoy creo que lo mas importante en esta vida es saber volar solo.